Fumar nunca ha sido mi hit y los tragos se me antojan muy, pero muy de vez en cuando, sobre todo en ocasiones y con personas especiales. Por el contrario, el deporte siempre ha sido, y será una parte importante de mi vida diaria. Aunque no soy bueno en todas las disciplinas, creo que puedo aprender algo de cada uno de ellas, y practicándolo hasta podría destacar.
Por prescripción médica desde hace un par de años tengo prohibido las bebidas gaseosas, no ha sido gran problema, el refresco nunca fue de mi agrado y la cerveza en muy poca proporción. El cigarro ni pensarlo, aunque no me lo prohíban sólo no entra en mis gustos. Lo difícil viene cuando las convivencias, fiestas y bares están plagadas de humo de tabaco, coca-colas y cervezas y encontrar una bebida NO gaseosa se vuelve imposible.
El fin de semana platicaba con un amigo muy preciado. Me comentó que ha decidido dejar de beber por cuenta propia, piensa que es el momento indicado. Mi amigo y bajista se acerco a decirme que lleva 2 semanas sin fumar y sale diariamente a una rutina agradable en bicicleta. El primero de ellos me dijo: Dan es momento de unirme al “club del juguito y los deportes”. El segundo sólo me expresó lo bien que se ha sentido, aunque su reto ha sido difícil, tras años de fumar y una vida de no practicar ejercicio.
Haciendo el recuento de los daños, cada vez encuentro más amigos, colegas y camaradas que deciden dejar de fumar y beber, o al menos una de las dos cosas… ya es ganancia, y lo creo porque los aprecio. Sin embargo, el contexto puede dificultar sus objetivos: cenas de fin de año, posadas, navidad, etc. Aunque el panorama no es muy alentador, sabemos que dentro de las 12 uvas siempre nos comemos nuestros propósitos para el siguiente año, es donde nuestras buenas intenciones recobran su luz.
Sí aún no te has convencido de tus propósitos para tener una mejor vida, no sólo el siguiente año, sí no en lo que resta de la misma, a 2 semanas de comernos las 12 uvas decembrinas, la primer parte de este blog te puede facilitar la tarea, comenzando con uno de los vicios que desde mi perspectiva es de los más desagradables y no le veo funcionalidad, el tabaquismo.
El fumador adicto sufre una gran cantidad de problemas de salud pero, lo que es peor, el fumador pasivo, que sin fumarse un solo cigarrillo, también inhala humo y sufre daños de salud; aún peor para niños y bebes que sufren los problemas del tabaco por la gente que lo fuma a su alrededor.
Los efectos nocivos se producen en células sanguíneas e inflamatorias, fibroblastos, en el sistema inmunitario celular y humoral, dañando también pulmones y boca. El calor que se produce por la combustión del cigarrillo tendrá contacto directo con la mucosa bucal, provocando efectos nocivos sobre la misma, entre ellos, periodontitis, gingivitis, desde luego con el tiempo la perdida de olfato y gusto en los fumadores es un hecho.
Al tabaco se le atribuye también la falta de absorción de las vitaminas A, B y C. La acción del monóxido de carbono, el alquitrán y la nicotina produce: aumenta el riesgo de cáncer pulmonar, de laringe, boca, esófago, vejiga, riñón, páncreas y cuello del útero.
Predispone a la bronquitis crónica, al enfisema y a la úlcera péptica. Predispone a la arteriosclerosis con sus manifestaciones a nivel coronario, arterial periférico y cerebral, una dura enfermedad. Es un factor de riesgo en el aneurisma de la aorta abdominal y es un factor que agrava la hipertensión arterial.
El tabaco induce efectos hemodinámicas agudos. Aumenta la frecuencia cardíaca, provoca vasoconstricción inadecuada, aumento de la tensión arterial y del consumo de oxígeno. Produce bronquitis crónica y catarros con gran facilidad en los fumadores. Acelera el envejecimiento de la piel y del cuerpo.
Ajeno a los fumadores directos, los estudios epidemiológicos demuestran un aumento de la incidencia del infarto de miocardio en los fumadores pasivos. Es un hecho que un fumador muchas veces sufre fuertes y molestas toses por las mañanas, además de que su capacidad para realizar cualquier ejercicio físico, será por norma general, mucho menor que la de un no fumador. (www.dedrogas.com)
A su vez, el consumo de tabaco tiene un impacto relevante en la economía de los hogares, dado que al ser una dependencia, se le destinan recursos en detrimento de otras necesidades básicas que son de mayor utilidad para los miembros del hogar.
Según estimaciones del CONAPO, en el ámbito nacional el gasto promedio en tabaco en los hogares fue de173 pesos al mes en 2002; sin embargo el impacto de esta compra es distinto debido a las diferencias en el ingreso total de los hogares. La proporción de gasto de los hogares colocó al tabaco con un 3.7 por ciento de los ingresos, mientras que el de leche es de 2.6 por ciento y 3.1 por ciento se destina a la compra de huevo (www.lacronica.com). Además de esto, la nueva reforma fiscal establece una cuota adicional de $0.04 por cigarro enajenado o importado por el año 2010, de $0.06 por 2011, de $0.08 por 2012 y de $0.10 a partir de 2013 (www.imcp.org.mx). Al ser ésta una dependencia puede comenzara a absorber más dinero del que comúnmente gastas.
Por estás y diversas causas dejar de fumar es una buena opción para ti, y para todos los que te rodean, muchos de ellos te lo agradecerán (incluyéndome), además que tendrás un pequeño ingreso extra que podrías destinarlo a compartir con tu familia o ahorrarlo para darte esas vacaciones que tanto deseas. Continuará…
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